lunes, 3 de diciembre de 2012

Trouble with the curve (Las Curvas de la Vida)

A mi padre

Juan Pablo Cortés


Gus (Clint Eastwood) es cazador de talentos para  las ligas mayores de Beisbol.
 
Recorrer las carreteras, dormir en moteles y comer chatarra en restaurantes de paso ha sido su vida por más de 40 años. Pero ahora solo le quedan 3 meses para que acabe su contrato con los Bravos de Atlanta, aunque él está muy lejos de pensar en el retiro; sin embargo tiene un par de problemas… Tiene 82 años y la vista le falla.


Gus no quiere operarse de Glaucoma, y tampoco le importa que quien esté a punto de quitarle su trabajo sea un software de computadora que mide estadísticas y predice el talento de los aspirantes a profesionales.

Porque hay que decir que si hay un deporte en el que los números y las  estadísticas cuentan, es el Beisbol… Solo que el Beisbol no son solo números, sino coraje, paciencia y corazón.

En su último viaje de reclutamiento lo acompañará su única hija, Mickey, (Amy Adams) una joven y exitosa abogada que le guarda un gran rencor por haberse alejado de ella en su infancia, y que aprovechará ese viaje para ajustar cuentas con élpadre.
co
blo Cortntas con a, pero que sersélél… Aunque no puede negar que ha heredado de su padre una gran pasión y terquedad.

Pero esta película no habla en realidad de Beisbol… Ni tampoco de la pérdida de energía, ni de la enfermedad o la soledad, o todas esas cosas que los jóvenes solemos asociar a la vejez.  Tampoco habla de las diferencias generacionales; la sabiduría de los mayores o la impaciencia de los novatos… Esta película habla sobre el amor a una profesión, y como el vivir dedicado a ella jamás se convierte en rutina… Y eso es algo que solo uno advierte cuando ha encontrado su vocación.


Gus es terco, y sí, ya no ve nada…. Pero sí que oye, y sabe que una computadora puede hacer cálculos pero jamás podrá tener intuición ni tampoco podrá vibrar con todos sus sentidos un campo de Beisbol… Y no es un asunto romántico, simplemente es, saber escuchar y distinguir como suena un bat de beisbol cuando golpea una curva o una recta.
Saber escuchar… Esa es la gran lección  de la película.

No confiar en los ojos porque la vista falla, y al no reconocer sus fallas engaña; porque la mirada discrimina e inventa la verdad en la que queremos creer. Así que hay que aprender a prescindir de lo que vemos en función de lo que escuchamos.

TROUBLE WITH THE CURVE (O el errático título LAS CURVAS DE LA VIDA) es la última película de Clint Eastwood como actor. Él, que había asegurado no volver a actuar para concentrarse en Dirigir, no pudo rechazar un nuevo turno al Bat, y complacer a un amigo y colega de tantos años, Robert Lorenz, su asistente de Dirección y ahora Director, para entregarnos una de las más emocionantes interpretaciones de toda su carrera.
  
Congruente hasta el fin, este personaje y este actor, me hacen pensar en toda la gente que vive para trabajar, en vez de  trabajar para vivir, porque aman lo que hacen, aun cuando lo nieguen, aun cuando no reparen en ello.
   
Me hace pensar en mi propio padre, que comenzó a trabajar a los 7 años y ahora, a sus 77, continúa en el mismo tren de vida… Viajando por el país o fuera de l una o hasta dos veces a lña semana...ye muy bien...ropio padrepudo rechazar un nuevo turno al Bat él una, o hasta dos veces a la semana... Apenas se ha operado de Glaucoma, pero no oye muy bien… O quizá escucha lo que necesita escuchar. A pesar de ello, sigue siendo el mejor en su Profesión. El lo sabe, y lo sé yo también.



 

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